presupuestoenfirme

Términos del servicio

El contrato entre quien presta el servicio y la empresa que lo usa.

Términos y condiciones del servicio · presupuestoenfirme

Versión 2026-08-b · en vigor desde el 30 de agosto de 2026

Este documento es el contrato entre Fernando Ayestarán Gimeno, profesional autónomo con NIF 20462979V —Fernando Ayestarán en el resto de este documento, por abreviar—, y la empresa o profesional que usa presupuestoenfirme («la empresa»).

Está escrito para entenderse. Si alguna parte no se entiende, escribe a hola@presupuestoenfirme.com antes de aceptarlo: preguntar sale gratis y aceptar algo que no se entiende, no.


Índice

  1. Quién presta el servicio
  2. A quién va dirigido este servicio
  3. Cómo se aceptan estos términos — y quién puede aceptarlos
  4. Qué es el servicio
  5. Qué no es el servicio
  6. La implantación
  7. El mantenimiento mensual
  8. Las cuentas: administrador y trabajador
  9. Lo que se compromete Fernando Ayestarán
  10. Disponibilidad, mantenimiento y soporte
  11. Continuidad: qué pasa si Fernando Ayestarán no está
  12. Lo que se compromete la empresa
  13. La inteligencia artificial del dictado
  14. Precio, facturas y pago
  15. Impago y suspensión del servicio
  16. La salida de tus datos, siempre
  17. Duración, renovación y baja
  18. Qué pasa al terminar: qué se entrega y qué se borra
  19. Copias de seguridad
  20. De quién son los datos y de quién es la aplicación
  21. Confidencialidad
  22. Protección de datos: quién es quién
  23. RESPONSABILIDAD — CLÁUSULA DESTACADA
  24. Cómo se cambian estos términos
  25. Cesión y subcontratación
  26. LEY APLICABLE Y TRIBUNALES — CLÁUSULA DESTACADA
  27. Qué documentos acompañan a estos términos y cuál manda
  28. Avisos y comunicaciones
  29. Fuerza mayor, nulidad parcial y acuerdo completo

1 · Quién presta el servicio

TitularFernando Ayestarán Gimeno
Nombre comercialFernando Ayestarán
NIF20462979V
DomicilioPlaza Sierra de Gredos, 2 · 12006 Castellón de la Plana
Correo de contactohola@presupuestoenfirme.com
Correo para protección de datosprivacidad@presupuestoenfirme.com
Sitio del serviciohttps://presupuestoenfirme.com

Fernando Ayestarán es una persona física trabajando por cuenta propia, no una sociedad. No hay equipo detrás. Eso está dicho aquí a propósito, y tiene consecuencias que aparecen en las cláusulas 10 y 11: conviene leerlas antes de contratar y no después.

Estos términos, la política de privacidad y el aviso legal se pueden leer y descargar antes de contratar nada, sin registrarse, en https://presupuestoenfirme.com/legal.

El contrato de encargo del tratamiento no está en esa página porque no es un texto general: lleva dentro los datos de cada empresa y se firma junto con la oferta. Se entrega antes de contratar, y se puede pedir en cualquier momento escribiendo a hola@presupuestoenfirme.com.


2 · A quién va dirigido este servicio

presupuestoenfirme se dirige exclusivamente a empresas, autónomos y profesionales que contratan en el ejercicio de su actividad. No es un servicio para consumidores, y no se contrata como tal.

Al aceptar estos términos, la empresa declara que contrata dentro de su actividad económica o profesional.


3 · Cómo se aceptan estos términos — y quién puede aceptarlos

Los términos se aceptan en pantalla, dentro de la aplicación, la primera vez que entra el administrador de la empresa. Al aceptarlos se guarda: qué empresa acepta, qué persona lo hizo en su nombre, qué versión exacta del texto, su huella criptográfica, la fecha y la hora y —cuando la petición las trae— la dirección IP desde la que se hizo y el navegador. El texto que se acepta se guarda entero, tal cual, y no se puede editar después: publicar una corrección crea una versión nueva y deja intacta la aceptada.

Ese registro lo escribe el servidor, no quien firma. Quien acepta no puede elegir la fecha, ni la versión, ni la huella del texto.

QUIÉN QUEDA OBLIGADO. El contrato se firma con la empresa, no con la persona que pulsa el botón. Si esa persona se va de la empresa, la aceptación sigue valiendo, y no hace falta volver a aceptar nada.

DECLARACIÓN DE PODER SUFICIENTE Quien acepta estos términos declara que actúa en nombre de la empresa cuya cuenta está usando y que está facultado para obligarla, ya sea por ser su titular, su administrador, su apoderado o por tener autorización expresa para hacerlo. Si no está facultado, no debe aceptar: debe cerrar la pantalla y pedir que lo haga quien pueda.

4 · Qué es el servicio

presupuestoenfirme es una aplicación web para preparar, enviar y seguir presupuestos, y para organizar el trabajo que sale de los presupuestos aceptados. Lo que hace, en el orden en que se usa:

  1. Dictar. Quien presupuesta lo dicta por voz desde el móvil. El audio se guarda en la Unión Europea, en un almacén privado.
  2. Convertirlo en partidas. Un sistema de inteligencia artificial transcribe la voz y la convierte en un borrador con partidas, cantidades y precios, tomando los precios del catálogo de la propia empresa.
  3. Revisar. El borrador se revisa y se corrige en pantalla. Nada se envía sin pasar por esa pantalla, y el botón de enviar está apagado mientras falte algo (por ejemplo, mientras el cliente no tenga correo). No hay ningún otro sitio del producto desde el que se envíe un presupuesto.
  4. Enviar. Al enviarlo se copia dentro del propio presupuesto todo lo que se imprime —los datos del cliente, los de la empresa y las condiciones—. Un presupuesto enviado es una foto, no una ventana: si mañana la empresa cambia de dirección, el papel que ya envió no cambia. Si después hace falta corregirlo, se puede revisar y volver a enviar, y el documento dice que ha sido revisado.
  5. Que el cliente decida. El cliente final abre un enlace en su móvil, sin registrarse, y acepta, rechaza o pregunta. Se guarda el nombre que escribió, la hora, y una copia congelada del documento que tenía delante. Ese enlace no caduca, a propósito: caduca el precio, no el acceso, para que el cliente pueda consultar años después qué se acordó. La consecuencia hay que conocerla: quien tenga el enlace ve el presupuesto, así que conviene tratarlo como se trataría el propio presupuesto en papel.
  6. O que lo registre la empresa. Si el cliente acepta por teléfono o en persona, el administrador puede dejarlo anotado a mano. Las dos formas de aceptar se guardan por separado y no se mezclan: una es el clic del cliente, la otra es lo que dice la empresa. La empresa también puede anular un presupuesto que ya envió, mientras nadie lo haya aceptado.
  7. Convertirlo en trabajo. Al aceptarse, nace un proyecto con una tarea por partida. El administrador reparte las tareas entre su gente y cada persona las va tachando desde su móvil.

La aplicación es multiempresa: todas las empresas cliente comparten una sola instalación y una sola base de datos, y el aislamiento entre ellas está impuesto en la propia base de datos, no en la pantalla.


5 · Qué no es el servicio

Esto no es letra pequeña defensiva: son límites de diseño, y de ellos depende que el producto sea lo que es.

  • No emite facturas. Nunca. Es una decisión de diseño, no una funcionalidad pendiente. Un presupuesto documenta una oferta; una factura documenta una operación realizada. La aplicación no expide facturas ni documentos que hagan sus veces, y por eso no es un sistema informático de facturación a efectos del Real Decreto 1007/2023 (Veri*factu) ni un sistema de facturación electrónica a efectos del Real Decreto 238/2026. La empresa factura por su cuenta, con sus medios, fuera de esta aplicación.
  • No numera facturas. Los presupuestos llevan su propio número (PRE-, año y correlativo). Ese número no es un número de factura y no debe usarse ni presentarse como tal. El prefijo no se puede cambiar, y es a propósito: un documento con el IVA desglosado y un número que pareciera de factura es lo único que podría llevar a alguien a intentar deducírselo.
  • No es un programa de contabilidad, ni de cobros, ni de tesorería. No hay pasarela de pago: dentro de la aplicación no se cobra nada a nadie.
  • No es asesoramiento fiscal, contable ni jurídico. En particular, la aplicación no decide ningún tipo de IVA ni ninguna retención: los propone como valor de partida y hay que revisarlos y confirmarlos en cada partida antes de enviar. Lo que proponga la aplicación no es un criterio fiscal, y la responsabilidad de los tipos aplicados es de la empresa y de su asesor.
  • No es un sistema de registro de jornada. La aplicación guarda cuándo se marca hecha una tarea, pero no cumple ni sustituye el registro horario del artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores. La empresa que lo necesite tiene que tener el suyo. Y hay algo más que conviene saber antes de apoyarse en esa hora para nada: quien marca una tarea puede desmarcarla y volver a marcarla, y entonces la hora se reescribe. No sirve como prueba de a qué hora trabajó alguien, ni en un expediente disciplinario ni en ningún otro sitio.
  • No sustituye a los documentos de protección de datos que la empresa tiene que tener por su cuenta: su información de privacidad para sus clientes, y el aviso a su plantilla.

6 · La implantación

La implantación es un trabajo que se hace una vez, y cubre:

  • crear la empresa en el sistema y su primer administrador;
  • configurar sus datos, su marca, sus condiciones por defecto y sus tipos por defecto;
  • cargar su catálogo de conceptos y sus precios, a partir del catálogo del gremio que le corresponda o del suyo propio;
  • dos sesiones de formación de una hora, por videollamada: una con el administrador al entregar y, si la empresa tiene plantilla, otra con la plantilla.

Lo que no está en esa lista no está incluido. Cualquier desarrollo a medida, integración con otros programas o migración de datos desde otra herramienta se presupuesta aparte.

El precio de la implantación es el que figure en la oferta aceptada por la empresa. Se paga el 50 % al aceptar la oferta y el 50 % restante a la entrega.


7 · El mantenimiento mensual

Mientras la empresa pague el mantenimiento, Fernando Ayestarán presta el servicio y asume los costes de funcionamiento. El mantenimiento incluye:

  • el alojamiento y toda la infraestructura (base de datos, servidores, almacenamiento, envío de correo y el uso de la inteligencia artificial dentro de los límites de la cláusula 10);
  • las correcciones de fallos;
  • las mejoras y las funciones nuevas que se vayan publicando para todos los clientes;
  • el soporte descrito en la cláusula 10.

El mantenimiento no incluye desarrollos a medida, ni recuperar datos que la empresa haya borrado o modificado por su cuenta, ni sesiones de formación para personal nuevo: las dudas del día a día se atienden por el canal de soporte de la cláusula 10 y están cubiertas; una sesión de formación adicional se presupuesta aparte.

La cuota mensual es la que figure en la oferta aceptada. Se paga por meses anticipados.


8 · Las cuentas: administrador y trabajador

Hay dos papeles, y la diferencia entre ellos no la impone la pantalla, la impone la base de datos:

  • Administrador. Ve y hace todo lo de su empresa: dictar, presupuestar, enviar, ver el dinero, configurar los ajustes, dar de alta y quitar el acceso a su gente, y descargarse todos los datos de la empresa.
  • Trabajador. Ve los proyectos que tiene asignados y su trabajo, y nada más. No ve la agenda de clientes, ni el catálogo con los precios, ni los presupuestos, ni ningún importe. No es que la pantalla se los esconda: la base de datos no se los entrega, y hay pruebas automáticas que lo miden tabla por tabla en cada despliegue.

Otras reglas de las cuentas:

  • Fernando Ayestarán crea la empresa y su primer administrador. A esa persona le llega un correo para que elija ella misma su contraseña. Fernando Ayestarán no ve ninguna contraseña, ni la puede ver: en la base no hay contraseñas, hay huellas criptográficas de las que no se puede volver atrás.
  • A partir de ahí, el administrador da de alta al resto de su gente desde Ajustes, sin depender de Fernando Ayestarán.
  • Las credenciales son personales. La empresa responde del uso que se haga de las cuentas de su personal y tiene que avisar a Fernando Ayestarán en cuanto sospeche que alguna está comprometida.
  • A nadie se le borra: se le quita el acceso. Es una decisión de diseño, porque el trabajo que hizo una persona tiene que seguir constando.
  • Una sesión sin usar caduca a los 30 días.

9 · Lo que se compromete Fernando Ayestarán

  • Prestar el servicio con diligencia profesional y mantener la aplicación en funcionamiento y actualizada.
  • Tratar los datos de la empresa únicamente para prestarle el servicio. Fernando Ayestarán no usa el contenido de la empresa —sus presupuestos, sus clientes, sus precios, su plantilla— para ninguna finalidad propia, no lo cede a terceros y no lo utiliza para entrenar modelos de inteligencia artificial.
  • Alojar los datos en la Unión Europea. La base de datos, las cuentas, los ficheros y las funciones que ejecutan la aplicación están en París. Hay salidas fuera de la Unión Europea, y son estas, todas declaradas:
  1. la transcripción de la voz y la conversión del texto en partidas, que pasan por dos proveedores de inteligencia artificial cuyo tratamiento se realiza en Estados Unidos;
  2. el envío del correo al cliente final: el correo sale desde Irlanda, pero los registros y los metadatos de ese envío se guardan en Estados Unidos;
  3. el acceso remoto de los proveedores de infraestructura, que son sociedades establecidas fuera de la Unión Europea (Estados Unidos y Singapur) y pueden alcanzar desde allí un dato que está alojado en París. Eso también es una salida, aunque el dato no se mueva.

Las cuatro están detalladas en la política de privacidad y en el contrato de encargo del tratamiento, con las garantías que las amparan.

  • El aislamiento entre empresas está impuesto en la base de datos, con una batería de pruebas automáticas que intenta leer datos de otra empresa y bloquea el despliegue si lo consigue. Esa prueba no se desactiva.
  • La aplicación no ofrece a Fernando Ayestarán ninguna funcionalidad para ver el contenido de la empresa. No hay ninguna pantalla que enseñe sus presupuestos, su agenda de clientes, su catálogo con los precios ni las fichas de su plantilla. Lo que Fernando Ayestarán sí puede hacer desde el panel del servicio es esto y solo esto: (i) dar de alta una empresa y su primer administrador, y reenviarle su invitación; (ii) abrir y cerrar su acceso; (iii) apuntar lo pactado comercialmente con ella; (iv) subir su logotipo; y (v) ver recuentos —cuántos presupuestos, cuántas personas, cuánto ha costado la inteligencia artificial—, nunca contenido.
  • Y lo que sí existe, dicho sin adornos. Fernando Ayestarán administra la infraestructura, y eso significa que dispone de: la credencial de servicio de la base de datos, la consola de administración del proveedor de base de datos, el registro de ejecución del proveedor de alojamiento —que puede contener mensajes de error con fragmentos de datos, y que ese proveedor conserva un plazo corto, hoy un día— y las copias de seguridad completas de la cláusula 19. Esos accesos existen, no son «acceso cero», y por eso están escritos aquí. Y así se usan: ninguna intervención manual sobre los datos de la empresa se hace sin que ella la pida por escrito, salvo emergencia —servicio caído, corrupción de datos, riesgo de pérdida—; toda intervención queda registrada por escrito (quién, cuándo, qué empresa, motivo, quién la pidió, qué se tocó y con qué resultado); y se le comunica a la empresa dentro de las 24 horas siguientes, con ese detalle. Las condiciones completas están en el contrato de encargo del tratamiento.

10 · Disponibilidad, mantenimiento y soporte

No hay compromiso de disponibilidad con porcentaje, y esto está dicho a propósito. Fernando Ayestarán es una persona sola y el servicio se apoya en proveedores de terceros (Vercel y Supabase). Prometer un 99,9 % sería prometer algo que Fernando Ayestarán no controla, y una promesa que no se puede cumplir no protege a nadie: solo sirve para discutirla después.

Lo que sí se compromete:

  • Mantener el servicio disponible con la mayor continuidad razonable, y trabajar en restablecerlo sin dilación cuando falle.
  • Avisar de las paradas programadas con al menos 48 horas de antelación, salvo cuando la parada sea urgente por seguridad, en cuyo caso se actúa primero y se avisa después.
  • Avisar de las incidencias graves en cuanto se conozcan, y contar qué ha pasado cuando se resuelvan.
  • Soporte por correo electrónico, en hola@presupuestoenfirme.com, de lunes a viernes laborables, de 9:00 a 18:00 (hora peninsular española), con un compromiso de primera respuesta en 1 día laborable.

Límites de uso de la inteligencia artificial. Para que un fallo no dispare el gasto sin que nadie se entere, hay un tope por empresa y hora: 20 conversiones de texto a partidas y 40 transcripciones de voz. Si se alcanza, la aplicación lo dice en pantalla y se puede seguir a la hora siguiente. Un uso normal no se acerca a esos números; si la empresa los necesita más altos de forma habitual, se habla y se ajusta.


11 · Continuidad: qué pasa si Fernando Ayestarán no está

Fernando Ayestarán es una persona sola. Fingir lo contrario en un contrato sería el peor sitio para hacerlo.

  • La empresa puede descargarse todos sus datos cuando quiera, desde Ajustes, sin pedir permiso ni avisar, mientras el servicio esté activo; y si no lo estuviera, por la vía de la cláusula 16. Esa es la garantía de fondo, y por eso la cláusula 16 es la que más conviene leer de este documento.
  • Credenciales en depósito. Un familiar directo de Fernando Ayestarán custodia, en un domicilio distinto del suyo, un sobre cerrado con las credenciales de emergencia de la infraestructura. Esa vía existe para poder devolver a cada empresa sus datos si Fernando Ayestarán no pudiera hacerlo.
  • Incapacidad prolongada. Si Fernando Ayestarán deja de prestar el servicio durante más de 30 días seguidos por cualquier causa, la empresa puede resolver este contrato de inmediato, sin penalización, con derecho a que se le devuelvan sus datos y a que se le reembolse la parte de la cuota ya pagada y no disfrutada.

12 · Lo que se compromete la empresa

  • Usar el servicio dentro de la ley y para su actividad profesional.
  • Responder de lo que introduce y de lo que envía. Los presupuestos que salen de la aplicación los emite la empresa, con su nombre y su marca. Fernando Ayestarán no los revisa ni responde de su contenido, sus precios o sus condiciones.
  • Mantener sus datos de contacto al día, empezando por el correo del administrador, que es por donde llegan todos los avisos de este contrato.
  • Saber que su logotipo es público. El logotipo que suba se sirve desde una dirección de internet abierta —es el que aparece impreso en el documento que recibe su cliente—, así que no debe subirse ahí nada que no pueda ver cualquiera.
  • Cumplir sus obligaciones de protección de datos, que son suyas y no de Fernando Ayestarán:
  • informar a sus clientes finales de cómo trata sus datos;
  • entregar a su plantilla el aviso de protección de datos, para el que la aplicación le prepara un borrador que ella tiene que completar y hacer suyo, e informarla de que la aplicación deja constancia de quién marca hecha cada tarea y cuándo;
  • dar las instrucciones que correspondan según el contrato de encargo del tratamiento.
  • No introducir datos especialmente protegidos. La empresa se compromete a no escribir en la aplicación datos de salud, ideología, afiliación sindical, religión, origen racial o étnico, orientación o vida sexual, datos genéticos o biométricos, ni datos de condenas o infracciones penales. Esto vale sobre todo para los dos campos de texto libre —las notas de un cliente y la descripción de una persona de la plantilla—, que es por donde entran sin querer. No es celo: introducir esos datos cambia el régimen legal del tratamiento para la propia empresa.
  • No intentar acceder a datos de otras empresas, ni sortear los límites técnicos del servicio, ni hacer ingeniería inversa de la aplicación.
  • No revender el servicio ni dar acceso a terceros ajenos a su organización sin acuerdo previo por escrito.

13 · La inteligencia artificial del dictado

Cuando se dicta un presupuesto, quien transcribe la voz y la convierte en partidas es un sistema de inteligencia artificial, no una persona. Conviene tenerlo claro por tres motivos prácticos:

  1. Se equivoca. Entiende mal una palabra, se salta una partida, pone una cantidad de más. Por eso existe la pantalla de revisión y por eso nada sale sin pasar por ella.
  2. Los tipos de IVA y las retenciones que propone son un punto de partida, no un criterio fiscal. Hay que revisarlos partida a partida.
  3. El presupuesto lo emite la empresa. Una vez revisado y enviado, es suyo, con todo lo que dice.

Qué sale del país al dictar, dicho con precisión: el fichero de audio, la lista de los nombres de los clientes de la empresa y los nombres de los conceptos de su catálogo viajan al proveedor de transcripción —esos nombres van para que entienda bien lo que se dicta—, y la transcripción y el catálogo de la empresa con sus precios viajan al proveedor de interpretación. Los dos tratan esos datos en Estados Unidos, y los conservan un tiempo por control de abuso —hasta 30 días como norma, y más si alguno de sus sistemas automáticos marca un envío—. El detalle, las garantías y las alternativas están en la política de privacidad y en el contrato de encargo del tratamiento.


14 · Precio, facturas y pago

  • Todos los precios se expresan sin IVA. El IVA y cualquier otro impuesto o retención que corresponda se añaden en la factura.
  • Fernando Ayestarán factura fuera de la aplicación. Dentro del producto no hay pasarela de pago ni suscripción.
  • Forma de pago: transferencia bancaria a la cuenta que figure en la factura.
  • Plazo de pago: 30 días naturales desde la fecha de la factura. Es el plazo que la Ley 3/2004 de morosidad fija por defecto para las operaciones entre empresas.
  • Interés de demora. Pasado el plazo, la deuda devenga el interés de demora de la Ley 3/2004 —el tipo del Banco Central Europeo más ocho puntos—, que por esa ley se devenga automáticamente, sin necesidad de aviso ni de reclamación previa.
  • Revisión de precio. Fernando Ayestarán puede revisar la cuota mensual una vez al año como máximo, avisando por escrito con 60 días naturales de antelación. Si la empresa no acepta el precio nuevo, puede resolver el contrato sin penalización antes de que entre en vigor, con derecho a la devolución de sus datos según la cláusula 18.

15 · Impago y suspensión del servicio

Los únicos motivos por los que Fernando Ayestarán puede suspender el servicio de una empresa son estos cinco. La lista es cerrada: no hay ningún supuesto de «a criterio de Fernando Ayestarán».

  1. Impago, transcurrido el plazo y los avisos de más abajo.
  2. Finalización del contrato.
  3. Petición de la propia empresa.
  4. Un uso que ponga en riesgo la seguridad del servicio o de terceros.
  5. Requerimiento de una autoridad competente.

El calendario del impago, contado desde el vencimiento de la factura:

CuándoQué pasa
Día 0 · vencimientoPrimer aviso por correo al administrador.
Día 15Segundo aviso, que anuncia expresamente la fecha de suspensión.
Día 30Suspensión del servicio.
Día 90 · 60 días de suspensiónSi la suspensión llega a 60 días seguidos sin resolverse, el contrato queda resuelto y se aplica la cláusula 18.

Y las reglas que van con él:

  • La suspensión siempre lleva preaviso por escrito, salvo en el motivo 4 (seguridad), donde se actúa primero y se avisa inmediatamente después, y salvo cuando la pide la propia empresa.
  • Suspender no borra nada. Los datos se quedan íntegros y sin tocar.
  • La página pública de los presupuestos ya enviados sigue funcionando durante la suspensión. El cliente final que recibió un presupuesto no es parte de este contrato, y una discusión de cobro entre Fernando Ayestarán y la empresa no puede quitarle el documento que tiene.
  • Reactivación: dentro del día hábil siguiente a que se acredite el pago.
  • La suspensión no dura para siempre. A los 60 días seguidos, o se ha resuelto o el contrato queda resuelto.

16 · La salida de tus datos, siempre

La suspensión del servicio por cualquier causa, incluido el impago, no afecta al derecho de la empresa a obtener una copia completa de sus datos.

  • La aplicación tiene, en Ajustes, un botón de «Descárgate tus datos», que genera un fichero en formato JSON —estructurado, de uso común y de lectura mecánica—. Lo pulsa el administrador con su propia sesión, en cualquier momento y sin avisar a nadie. Dentro va el contenido de la empresa: su ficha, sus clientes, su catálogo con sus precios, sus presupuestos con sus partidas, el historial completo de cambios, sus proyectos y sus tareas, su plantilla, las decisiones que tomaron sus clientes finales, las aceptaciones de estos términos y el texto íntegro de las versiones publicadas. El propio fichero lleva dentro la lista de las tablas y las columnas que no viajan, con el motivo de cada exclusión, para que la empresa no tenga que fiarse de esta cláusula: puede comprobarlo.
  • Si por cualquier motivo esa descarga no estuviera disponible —por ejemplo, mientras el servicio está suspendido—, Fernando Ayestarán entrega la copia en un plazo máximo de cinco días hábiles desde que la empresa la pida por escrito.
  • Hay tres cosas que no caben dentro de ese fichero, y se entregan aparte: los ficheros —los audios de los dictados y el logotipo—, porque el fichero recoge la base de datos y no el almacén de ficheros; y las copias congeladas de los documentos en PDF, por su tamaño. Las copias congeladas se descargan una a una desde la propia aplicación mientras el servicio esté activo; los audios y el logotipo se entregan en el mismo plazo de cinco días hábiles, a petición de la empresa.
  • Fernando Ayestarán no condicionará en ningún caso la devolución ni la supresión de los datos al pago de cantidad alguna. Cobrar se cobra reclamando, no reteniendo. Retener datos personales de los clientes o de la plantilla de una empresa como palanca de cobro está prohibido por el artículo 28.3.g) del Reglamento General de Protección de Datos, y una cláusula que lo intentara sería nula de pleno derecho por el artículo 8.1 de la Ley 7/1998 de Condiciones Generales de la Contratación, que fulmina las que contradicen una norma imperativa.

17 · Duración, renovación y baja

  • Duración inicial: un mes desde la puesta en marcha. No hay permanencia: la implantación se paga una vez, y el mantenimiento no ata a nadie.
  • Renovación: al terminar, el contrato se renueva automáticamente por periodos de un mes.
  • Baja: cualquiera de las dos partes puede terminar el contrato avisando por escrito con 30 días naturales de antelación. No hay que dar motivos.
  • Resolución por incumplimiento: cualquiera de las dos partes puede resolver el contrato si la otra incumple una obligación esencial y no lo corrige en 15 días naturales desde que se le requiere por escrito. La resolución se comunica por escrito y produce efectos desde que la otra parte la recibe, sin necesidad de declaración judicial, conforme al artículo 1124 del Código Civil.
  • La implantación no se devuelve. Es un trabajo hecho una vez y ya prestado. Lo que sí se devuelve, si la baja no es por incumplimiento de la empresa, es la parte de la cuota mensual pagada por adelantado y no disfrutada.

18 · Qué pasa al terminar: qué se entrega y qué se borra

La decisión es de la empresa, no de Fernando Ayestarán. Al terminar el contrato la empresa elige si quiere que sus datos se le devuelvan, se supriman, o las dos cosas. Puede cambiar de idea mientras el plazo esté abierto.

El calendario, contado desde que termina el contrato:

CuándoQué pasa
Días 1 a 30La empresa dice qué quiere y se descarga sus datos. Fernando Ayestarán le entrega, si lo pide, lo que no cabe en la descarga (audios, logotipo y copias congeladas).
Días 31 a 60Ventana de gracia. Los datos siguen existiendo pero el servicio ya no se usa, por si la empresa se equivocó al pedir o le falta algo.
Día 61Supresión. Fernando Ayestarán borra del entorno de producción los datos de la empresa y sus ficheros —los audios de los dictados y el logotipo—, y se lo confirma por escrito con la fecha.

Desde ese momento los enlaces públicos de sus presupuestos dejan de funcionar, porque el documento que servían ya no existe. Conviene tenerlo en cuenta al decidir el plazo: los clientes finales que quieran conservar su presupuesto tienen que haberlo descargado antes.

Y tres cosas más, que se dicen porque son ciertas y no se ven:

  • La copia bloqueada. Fernando Ayestarán podrá conservar una copia de los datos debidamente bloqueada mientras puedan derivarse responsabilidades de esta relación, como permite el artículo 33.4 de la Ley Orgánica 3/2018. Si lo hace, será cumpliendo las tres condiciones que la ley pide y no de cualquier manera: la copia estará fuera de la aplicación y cifrada, con constancia de la fecha del bloqueo y de que no se ha manipulado; nadie la consultará — bloqueada significa que Fernando Ayestarán tampoco la mira, salvo requerimiento de un juez, del Ministerio Fiscal o de una administración competente—; y se destruirá al vencer el plazo, que es de 5 años. Si Fernando Ayestarán no puede cumplir esas tres condiciones, no conserva ninguna copia.
  • Lo que se borra tarda en desaparecer de las copias de seguridad. Los datos suprimidos desaparecen de las copias del proveedor de base de datos en un máximo de 7 días, y de las copias de seguridad propias de Fernando Ayestarán en un máximo de tres meses. Durante ese tiempo están protegidas y no se restauran salvo por un incidente de disponibilidad.
  • Si la empresa se disuelve, la instrucción sobre qué hacer con los datos la puede dar quien la liquide, acreditando su condición.

Los datos de los clientes finales y de los empleados de la empresa no son un caso aparte: son datos de los que la empresa es responsable, y se van con ella.

Mientras el contrato esté vivo, cuánto tiempo se conserva cada tipo de dato lo fija el contrato de encargo del tratamiento, que trae un plazo por cada uno. La empresa, como responsable, puede cambiarlos por escrito.


19 · Copias de seguridad

  • El proveedor de base de datos hace una copia diaria y guarda los últimos 7 días.
  • Esa copia no cubre los ficheros (los audios y los logotipos). De eso se ocupa una copia propia de Fernando Ayestarán, que se ejecuta semanalmente y conserva las cuatro últimas copias semanales y las tres últimas mensuales — ninguna copia supera los tres meses.
  • La copia propia de Fernando Ayestarán se guarda en un equipo de su titularidad con el disco cifrado, con los permisos restringidos a su usuario, y fuera de cualquier servicio de sincronización en la nube y fuera del repositorio de código — el propio programa que la hace se niega a escribir en esos dos sitios.
  • Las copias solo se restauran ante un incidente de disponibilidad.
  • Tener copias no sustituye al derecho de la empresa a descargarse sus datos cuando quiera (cláusula 16), que es lo que de verdad la protege.

20 · De quién son los datos y de quién es la aplicación

Los datos son de la empresa. Todo lo que la empresa mete o genera en la aplicación —sus clientes, sus presupuestos, su catálogo y sus precios, sus proyectos, su plantilla, sus ficheros— es suyo. Fernando Ayestarán no adquiere ningún derecho sobre ello, no lo usa para nada que no sea prestarle el servicio, y se lo devuelve cuando ella lo pida.

Y un límite de ese «son suyos» que conviene conocer. El historial de cambios no se puede editar ni borrar desde la aplicación: la base de datos no le da permiso para ello a nadie con una sesión, tampoco al administrador de la empresa. Es deliberado, porque su valor es ser un rastro fiable de quién hizo qué y cuándo. Igual pasa con los presupuestos ya decididos: lo que se imprimió se queda congelado dentro y no cambia aunque después cambien los datos de la empresa. (Fernando Ayestarán, como administradora de la infraestructura, sí podría modificarlo con la credencial de servicio; por eso esa credencial está descrita en la cláusula 9 y toda intervención con ella se registra y se comunica. El único texto que de verdad no puede tocar nadie, ni siquiera Fernando Ayestarán, son las versiones publicadas de estos términos.)

La empresa puede llevarse todo eso y puede pedir que se suprima entero al terminar el contrato; lo que no puede es reescribir su propio pasado.

La aplicación es de Fernando Ayestarán. El software, el diseño, la marca, la documentación y todo lo que se desarrolle durante el contrato son propiedad de Fernando Ayestarán, incluidas las mejoras que se hagan a raíz de trabajar con la empresa. Lo que la empresa contrata es una licencia de uso no exclusiva, intransferible y limitada a la duración del contrato, para su propia organización.

Los catálogos de gremio que la aplicación trae de serie son de Fernando Ayestarán. La copia que la empresa importa a su catálogo, con sus precios, es suya.

Sugerencias. Si la empresa propone una mejora y Fernando Ayestarán la construye, la mejora forma parte del producto y Fernando Ayestarán la puede ofrecer a todos sus clientes, sin que eso genere ningún derecho ni ninguna obligación de pago entre las partes.


21 · Confidencialidad

Las dos partes se comprometen a no revelar la información confidencial de la otra ni usarla fuera de este contrato, durante la vigencia y 3 años después.

Para la empresa, lo confidencial es sobre todo lo que Fernando Ayestarán le cuente del funcionamiento interno del servicio y de sus condiciones económicas.

Para Fernando Ayestarán, lo confidencial es todo el contenido de la empresa, y muy señaladamente su catálogo con sus precios, que es información comercial sensible. Conviene saber que ese catálogo, con los precios, viaja al proveedor de interpretación en cada dictado para que la inteligencia artificial pueda casar lo dictado con los conceptos de la empresa. Está declarado en la cláusula 13 y en el contrato de encargo del tratamiento.

Quedan fuera del deber de confidencialidad la información que ya fuera pública sin culpa de quien la recibe y la que haya que revelar por obligación legal o por requerimiento de una autoridad, avisando a la otra parte cuando se pueda.

Fernando Ayestarán puede citar el nombre y el logotipo de la empresa como cliente en su web y en sus propuestas comerciales —nunca su contenido, sus precios ni sus clientes—, salvo que la empresa diga por escrito que no quiere.


22 · Protección de datos: quién es quién

Este apartado es un resumen. Lo que manda en materia de protección de datos es el contrato de encargo del tratamiento, que se firma aparte y acompaña a estos términos.

  • La empresa es responsable del tratamiento de los datos de sus clientes finales y de su plantilla. Ella decide para qué se usan y durante cuánto tiempo.
  • Fernando Ayestarán es encargado del tratamiento de esos datos: los trata por cuenta de la empresa, siguiendo sus instrucciones, solo para prestarle el servicio.
  • Los proveedores de infraestructura son subencargados de Fernando Ayestarán: Supabase (base de datos, identidad y almacenamiento de ficheros; los datos se alojan en París), Vercel (ejecución de la aplicación, en París), Resend (envío del correo; sus registros se guardan en Estados Unidos), OpenAI (transcripción de la voz, en Estados Unidos) y Anthropic (conversión del texto en partidas, en Estados Unidos). Algunas de esas empresas están constituidas fuera de la Unión Europea y pueden acceder desde allí a datos alojados en París; eso está declarado y amparado en el anexo de subencargados del contrato de encargo, junto con lo que pasa por cada uno y las garantías de cada salida. Un alta o un cambio de subencargado se comunica con antelación y la empresa puede oponerse.
  • Fernando Ayestarán es responsable, por su cuenta y no por la de la empresa, de unos pocos tratamientos propios: la relación comercial y la facturación, el registro de altas y de lo que hace el servicio, la prueba de que se aceptaron estos términos, la seguridad del acceso a la aplicación —que guarda los intentos de entrada, con su dirección IP— y las mediciones de uso y de coste del servicio, que incluyen qué cuenta hizo cada llamada a la inteligencia artificial. Están descritos en la política de privacidad, con su base legal y su plazo.

Una nota sobre el momento en que se lee esto. Mientras la única empresa dentro del sistema sea la de Fernando Ayestarán, no hay encargo de nadie: Fernando Ayestarán es responsable de todo lo que hay dentro, y los siete proveedores son sus encargados directos. El reparto de arriba —empresa responsable, Fernando Ayestarán encargada, proveedores subencargados— es el que rige desde que entra la primera empresa cliente, y es el que se aplica a quien esté leyendo esto como cliente.

Delegado de protección de datos. Fernando Ayestarán no está obligado a tener delegado de protección de datos y no lo tiene. El punto de contacto para cualquier asunto de protección de datos es privacidad@presupuestoenfirme.com. Y una precisión útil: usar este producto no obliga a la empresa a tener delegado de protección de datos; si le hace falta o no por otros motivos depende de su propia actividad, y eso no lo decide este contrato.

Brechas de seguridad. Si Fernando Ayestarán detecta una violación de seguridad que afecte a datos de la empresa, se lo comunicará sin dilación indebida y en todo caso dentro de las 24 horas siguientes a tener conocimiento de ella, con lo que sepa en ese momento, para que la empresa pueda cumplir su propio plazo de 72 horas ante la autoridad de control. El procedimiento completo está en el contrato de encargo.


23 · RESPONSABILIDAD — CLÁUSULA DESTACADA

Esta cláusula limita lo que la empresa puede reclamar a Fernando Ayestarán. Léela con atención: es una de las dos cláusulas de este contrato que más pesan.

Lo que Fernando Ayestarán asume. Fernando Ayestarán responde de los daños que cause por incumplir este contrato, dentro de los límites de más abajo.

El límite. La responsabilidad total de Fernando Ayestarán frente a la empresa, por cualquier causa y en el conjunto de un año, no superará el importe que la empresa le haya pagado en los doce meses anteriores al hecho que dé lugar a la reclamación.

Lo que queda excluido. Fernando Ayestarán no responde del lucro cesante, de la pérdida de negocio o de oportunidades, ni de los daños indirectos. Tampoco responde de:

  • el contenido de los presupuestos que emite la empresa, sus precios, sus condiciones o los tipos de IVA y retenciones aplicados;
  • las decisiones que la empresa tome a partir de lo que le sugiera la inteligencia artificial;
  • la pérdida de datos causada por la propia empresa o por su personal;
  • los fallos de los proveedores de infraestructura, de la conexión a internet o de los equipos de la empresa, más allá de la obligación de Fernando Ayestarán de elegirlos con diligencia y de trabajar en restablecer el servicio;
  • el incumplimiento por la empresa de sus propias obligaciones de protección de datos.

Lo que NO se limita, y no se puede limitar. Nada de esta cláusula excluye ni reduce:

  • la responsabilidad por dolo —el artículo 1102 del Código Civil declara nula la renuncia a exigirla— ni por culpa grave;
  • la muerte o los daños personales;
  • la responsabilidad de Fernando Ayestarán frente a los interesados por el artículo 82 del Reglamento General de Protección de Datos, ni las sanciones administrativas que le puedan imponer las autoridades: eso es derecho imperativo y un contrato no lo puede tocar;
  • cualquier otra responsabilidad que la ley no permita limitar.

La empresa responde, frente a Fernando Ayestarán, de los daños que le cause por usar el servicio contra la ley o contra este contrato, y en particular por meter en la aplicación datos que se ha comprometido a no meter (cláusula 12).


24 · Cómo se cambian estos términos

Fernando Ayestarán puede modificar estos términos, y lo hace así:

  1. Aviso previo por escrito, al correo del administrador, con 30 días naturales de antelación, adjuntando el texto nuevo y diciendo qué cambia y por qué.
  2. Durante ese plazo siguen rigiendo los términos antiguos.
  3. Los cambios sustanciales —los que alteran derechos u obligaciones— hay que volver a aceptarlos expresamente en pantalla. Seguir usando el servicio no equivale a aceptar: si la ley pide una aceptación, se pide una aceptación.
  4. Los cambios menores no se vuelven a aceptar. Una errata, un cambio de domicilio o de correo de contacto, o la actualización de la lista de subencargados —que tiene su propio régimen de preaviso y de oposición en el contrato de encargo— se comunican y ya está. Mezclar lo menor con lo sustancial es lo que hace que la gente pulse «acepto» sin mirar, y entonces la aceptación deja de valer para nada.
  5. Si la empresa no acepta un cambio sustancial, puede resolver el contrato sin penalización al final del preaviso, con derecho a la devolución de sus datos según la cláusula 18, y sin más consecuencia que esa.

Y una cosa que Fernando Ayestarán no hará: bloquear el producto para forzar una aceptación. Si la empresa no ha aceptado una versión nueva, la pantalla se lo recordará, pero el servicio seguirá funcionando bajo los términos antiguos hasta que acabe el preaviso. Cerrarle el acceso sería coacción y, peor, le cortaría el acceso a datos personales de terceros de los que ella es responsable.

La política de privacidad no se acepta: se comunica. No es un contrato, es información. Sus cambios se avisan por el mismo canal, pero no llevan pantalla de aceptación.


25 · Cesión y subcontratación

  • La empresa no puede ceder este contrato ni sus derechos sin el consentimiento escrito de Fernando Ayestarán, que no se negará sin motivo razonable.
  • Fernando Ayestarán no puede ceder este contrato sin el consentimiento escrito de la empresa. Se exceptúa el caso de que Fernando Ayestarán constituya una sociedad para continuar la misma actividad con la misma persona detrás: en ese caso basta con avisar por escrito con 30 días de antelación, y la empresa puede resolver sin penalización si no le encaja.
  • Fernando Ayestarán se apoya en subencargados (los proveedores de la cláusula 22). El alta, el cambio o la baja de cualquiera de ellos se rige por el contrato de encargo del tratamiento: preaviso, derecho de oposición de la empresa, y responsabilidad plena de Fernando Ayestarán por lo que hagan.

26 · LEY APLICABLE Y TRIBUNALES — CLÁUSULA DESTACADA

Esta es la otra cláusula que conviene leer con atención, porque decide dónde se discute si algún día hay que discutir.

Este contrato se rige por el Derecho español.

Sobre los tribunales, aquí no hay trampa y conviene explicar por qué. Estos términos son condiciones generales redactadas por Fernando Ayestarán, y el artículo 54.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil dice que no es válida la sumisión expresa contenida en contratos de adhesión o que contengan condiciones generales impuestas por una de las partes. Es decir: una cláusula que obligara a litigar en la ciudad de Fernando Ayestarán no valdría, y ponerla solo serviría para dar una falsa sensación de seguridad.

Así que la competencia se determina por las reglas legales, que en un contrato como este llevan, por regla general, a los tribunales del domicilio del demandado. Si en algún momento las partes quieren pactar otro fuero, tendrán que hacerlo de forma expresa y negociada en un documento aparte, no aquí.


27 · Qué documentos acompañan a estos términos y cuál manda

El acuerdo entre Fernando Ayestarán y la empresa lo forman:

  1. La oferta aceptada (alcance de la implantación, precio y cuota mensual): es la condición particular.
  2. Estos términos y condiciones, que son las condiciones generales.
  3. El contrato de encargo del tratamiento, con sus anexos (descripción del tratamiento, medidas de seguridad y lista de subencargados).
  4. La política de privacidad, que es información y no contrato.

Orden de prevalencia, si algo se contradice:

  • En materia de protección de datos, manda el contrato de encargo del tratamiento, por encima de todo lo demás.
  • En lo comercial, manda la oferta aceptada sobre estos términos.
  • Estos términos rigen todo lo que la oferta no diga.

28 · Avisos y comunicaciones

  • Los avisos de Fernando Ayestarán a la empresa se hacen por correo electrónico al administrador, a la dirección que conste en la aplicación. La empresa se compromete a mantenerla al día y a vigilarla; si cambia de administrador, tiene que actualizarla.
  • Los avisos de la empresa a Fernando Ayestarán se hacen a hola@presupuestoenfirme.com. Para asuntos de protección de datos, a privacidad@presupuestoenfirme.com.
  • Un aviso por correo electrónico se tiene por recibido al día hábil siguiente de su envío, salvo que el sistema devuelva un error de entrega.
  • Los avisos importantes —suspensión, cambios sustanciales de estos términos, fin del contrato— se harán siempre por escrito y por este canal, nunca solo dentro de la aplicación.

29 · Fuerza mayor, nulidad parcial y acuerdo completo

  • Fuerza mayor. Ninguna de las partes responde del incumplimiento causado por hechos fuera de su control razonable —catástrofes, cortes generalizados de red o de energía, caídas prolongadas de los proveedores de infraestructura, decisiones de una autoridad—. La parte afectada lo comunicará cuanto antes, y si la situación se prolonga más de 30 días, cualquiera de las dos puede resolver sin penalización, con devolución de datos. La fuerza mayor no excusa el pago de lo ya devengado ni la devolución de los datos.
  • Nulidad parcial. Si una cláusula resulta nula o no llega a formar parte del contrato, el resto sigue en pie y se sustituye por la interpretación válida más cercana a lo que las partes querían.
  • Acuerdo completo. Estos documentos son todo lo acordado y sustituyen a cualquier conversación, correo o propuesta anterior sobre lo mismo.
  • Renuncia. Que una parte no reclame un incumplimiento una vez no significa que renuncie a reclamarlo después.

Control de versiones

VersiónFechaQué cambió
2026-08-a29 de agosto de 2026Primera versión publicada.
2026-08-b30 de agosto de 2026Correcciones de exactitud, ninguna de fondo: los proveedores pasan de cinco a siete (se nombran el del buzón de correo entrante y el de la copia cifrada fuera del domicilio), y se dice que el registro de intentos de entrada guarda también el nombre del navegador. Se corrigió a la vez la política de privacidad, que además ajusta a tres meses el plazo de las copias propias y a tres el número de cookies. Ningún cambio amplía lo que se recoge: todo lo añadido ya ocurría y faltaba por decir.

Cada versión de este documento se guarda entera y con su huella criptográfica, y nunca se edita: una corrección crea una versión nueva y deja intacta la que alguien aceptó. Cualquier empresa cliente puede recuperar en cualquier momento, dentro de «Descárgate tus datos», el texto exacto de la versión que aceptó y la fecha en que lo hizo.